jueves, noviembre 23, 2006

Hécuba, Paris y Enone (su explicación)





Veamos si toda esta fábula tiene más inmediata relación con la filosofía hermética que con la historia, por lo que se juzgará si no es más bien una alegoría que un hecho real. Estando embarazada Hécuba soñó que en su seno llevaba una antorcha que debía abrasar y causar la ruina de Ilión. Hemos dicho más de una vez que los filósofos herméticos llaman a su azufre filosófico fuego, antorcha, minera del fuego, y a este respecto hemos citado el tratado hermético de Espagnet, con el de Filaleteo, sobre las tres
clases de medicinas de Geber. También hemos probado que dan el nombre de mujer a su agua mercurial, que hablan de concepción, de alumbramiento, que llaman a esta agua madre lo mismo que a su materia, y que llaman niño al azufre filosófico que se ha producido. En este sentido se puede ver a Morien y se verá que toda la historia de Paris conviene perfectamente en ello. Hécuba es el agua mercurial o la materia que la produce y Paris es el azufre filosófico que ella lleva en su seno y que después de haber sido puesto en el mundo es expuesto sobre el monte Ida, del que ya he hablado precedentemente. Este monte es llamado Ida, como si se dijera monte que suda de ίδίω,
sudar, porque siempre aparecen gotas de agua por encima,
como si este monte filosófico sudara. Es de él que los filósofos han dicho: encerradlo en una habitación redonda, transparente y cálida, a fin de que sude y sea curado de su hidropesia; La Turba habla de ello, también Avicena y otros muchos filósofos.
Habiéndose hecho mayor Paris, sobre el monte Ida, se enamoró de Enone, hija del río Cedreno (Cebrén). Es como si se dijera, al traducir estos nombres, habiendo crecido Paris sobre el monte que suda se enamoró del agua vinosa, o de color del vino, hija del río
llamado sudor ardiente. Se puede recordar que explicando otras fábulas hemos dicho que el agua mercurial se vuelve roja como el vino cuando el magisterio, o azufre filosófico está en vías de perfección, y que Raimon Llull, Ripley y algunos otros le han dado consecuentemente el nombre de vino. En efecto, Enone o esta agua mercurial es hija de Cedreno o el sudor ardiente, puesto que se vuelve roja a medida que el monte del sudor filosófico suda y enrojece. Pues Enone viene de Οίνος, vino, y Cedreno de κεω, yo quemo, y de ίδρώς, sudor. Paris fue a morir entre los brazos de Enone, por las heridas que había recibido en la toma de Ilión; es decir, que habiendo sido disuelto el azufre filos
ófico durante la operación del elixir, del que la toma Ilión es su alegoría, es fijado finalmente en el agua mercurial de color del vino, pues según Morien, la segunda operación no es más que una repetición de la primera. Las heridas de Paris son designadas por la disolución, y el estado de la materia del elixir en putrefacción, está indicado por Ilión, que viene de ίλυς, hez, porquería, cenagal.

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